Cómo las tecnologías en línea impactan a los niños de escuela primaria

El uso frecuente de tecnologías en línea puede estar desplazando las actividades beneficiosas para el desarrollo de los niños. Un nuevo estudio proporciona información sobre qué niños de jardín de infantes de EE. UU. Tienen más probabilidades de ser usuarios frecuentes de tecnologías en línea.

La gran idea

Es más probable que grupos específicos de niños de jardín de infantes en los EE. UU. Sean usuarios frecuentes de redes sociales, juegos en línea o mensajes al final del quinto grado, según nuestro nuevo estudio en la revista Child Development. Estos grupos fueron identificados basandose en análisis de datos de 10,460 escolares de EE. UU. Seguidos durante seis años. Es importante comprender qué niños son usuarios frecuentes de las tecnologías en línea porque dicho uso puede desplazar las actividades apropiadas para el desarrollo, como la actividad física, el sueño y la lectura independiente de libros.

Descubrimos que los niños de jardín de infantes que eran agresivos o que a menudo se comportaban mal tenían más probabilidades de usar estas tecnologías en línea varias veces al día al final de la escuela primaria, al igual que los niños de familias de bajos ingresos. Los niños negros también tenían más probabilidades de ser posteriormente usuarios frecuentes de tecnologías en línea.

Los niños tenían más probabilidades de ser usuarios frecuentes de juegos en línea, mientras que las niñas tenían más probabilidades de ser usuarios habituales de redes sociales y mensajería.

Los hijos de padres que enfatizaban las actividades de alfabetización temprana y que establecían límites para ver televisión tenían menos probabilidades de ser usuarios frecuentes de tecnologías en línea más adelante.

Por qué importa

El uso cada vez más frecuente de tecnologías en línea por parte de los niños, como Instagram, Twitter, Facebook y otras aplicaciones de redes sociales; juegos a través de Xbox, PlayStation o teléfonos inteligentes; y mensajería a través de WhatsApp, Snapchat o mensajes de texto: tiene preocupados a los padres, educadores y proveedores de salud, por una buena razón.

El uso frecuente de tecnologías en línea puede estar desplazando las actividades beneficiosas para el desarrollo: piense en la actividad física, el sueño, las interacciones entre padres e hijos y la lectura independiente de libros. Los niños que utilizan tecnologías en línea muchas veces al día tienen más probabilidades de ser sedentarios, tener falta de sueño y tener sobrepeso; luchar académica o conductualmente en la escuela; y para autoinformar una peor calidad de vida y salud mental. El uso de tecnologías en línea por parte de los niños también ha aumentado considerablemente durante la pandemia de COVID-19.

Nuestro estudio proporciona nueva información sobre qué niños de jardín de infantes de EE. UU. Tienen más probabilidades de ser usuarios frecuentes de tecnologías en línea. Esta nueva información puede ayudar a informar las campañas de salud pública para las familias en mayor riesgo. Las rutinas que promueven niveles óptimos de uso de tecnología en línea, actividad física, sueño, lectura de libros y otras actividades deben ayudar a los niños a desarrollarse física, cognitiva, académica y conductualmente.

Lo que aún no se sabe

Nuestro estudio tiene limitaciones. Nuestros resultados pueden ser conservadores porque los niños informaron por sí mismos con qué frecuencia usaban tecnologías en línea. La recopilación de datos terminó antes de que comenzara la pandemia de COVID-19.

Nuestros resultados no son causales. No sabemos con certeza por qué es más probable que grupos específicos de niños sean posteriormente usuarios frecuentes de tecnologías en línea. Sin embargo, tenemos algunas hipótesis. Los padres de familias de bajos ingresos pueden permitir más tiempo frente a la pantalla a medida que se enfrentan a mayores demandas de su propio tiempo y recursos. Los padres de niños que se portan mal pueden recurrir a dispositivos electrónicos para apaciguar los arrebatos de sus hijos. Las primeras experiencias con la discriminación racial pueden llevar a los niños negros a utilizar tecnologías en línea con frecuencia para conectarse con compañeros similares y expresar sus identidades raciales o étnicas.

Y es importante reconocer que solo hay pruebas limitadas de que el uso de tecnologías en línea por parte de los niños cause daño. Cualquiera de estos daños puede limitarse a los usuarios frecuentes de tecnologías específicas de poblaciones específicas. Se necesitan más estudios y análisis para examinar estas relaciones. En el futuro, las tecnologías en línea podrían diseñarse para promover comportamientos saludables, incluso entre poblaciones vulnerables.

Identificar en esta etapa temprana qué niños pequeños tienen más probabilidades de ser usuarios frecuentes de tecnologías en línea en el futuro podría ayudar a las familias a prevenir el uso problemático.

Por ejemplo, otra investigación sugiere que las niñas pueden ser especialmente propensas a verse perjudicadas por las redes sociales frecuentes debido a una mayor exposición al ciberacoso y sentimientos de insatisfacción con el peso corporal, así como a la disminución del sueño y el ejercicio. Nuestro estudio encuentra que las niñas ya tienen más probabilidades de usar estas tecnologías mucho al final de la escuela primaria. Limitar las redes sociales y los mensajes durante este período de desarrollo temprano puede ser particularmente importante.

Establecer rutinas de tiempo de pantalla que ayuden a los niños a cumplir con las pautas recomendadas para el juego físico, el sueño, la lectura de libros y otras actividades beneficiosas para el desarrollo puede ayudar a prevenir el uso excesivo de tecnologías en línea. Limitar el acceso de los niños durante la tarea, las comidas compartidas y una hora antes de acostarse también puede ayudar. Las familias pueden establecer reglas que limiten el acceso a los dispositivos electrónicos. Los padres pueden fomentar actividades de alfabetización temprana que ayuden a los niños a convertirse en lectores independientes.

Los educadores y proveedores de servicios de salud pueden informar a los padres sobre las asociaciones negativas observadas repetidamente entre el uso frecuente de tecnologías en línea y el desarrollo de los niños, así como apoyar y ayudar a las familias a establecer rutinas de tiempo frente a la pantalla.

Publicado originalmente por The Conversation

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